La modalidad de dobles llegó a su fin en el W35 de Pergamino, un certamen que no solo reúne a varias de las mejores tenistas de la región, sino que también ofrece un marco ideal para el disfrute del público y el buen tenis. Todos estos factores dijeron presente en la gran final, que terminó coronando a la santafesina Florencia Urrutia y a la brasileña Rebeca Pereira.
La dupla sudamericana debió batallar desde atrás para revertir el marcador y quedarse con el título al vencer por 4-6, 6-1 y 10-8 a la sólida pareja conformada por la argentina Luciana Moyano y la ecuatoriana Camila Romero en un electrizante super tie-break.
Para la santafesina de 25 años, esta victoria significa el tercer título de dobles de su carrera y el primero dentro de la categoría W35. Sus dos festejos anteriores los había registrado durante la temporada pasada: el W15 de Fiano Romano (junto a Yuliana Lizarazo) y el W15 de Kursumlijska Banja (en dupla con Lara Estable).
Por el lado de la experimentada tenista brasileña de 33 años, se trata de su decimotercera corona en la especialidad y la segunda en lo que va de la temporada. Curiosamente, su otro trofeo del año también lo levantó en suelo argentino, cuando festejó junto a Fernanda Labraña en el W35 de Buenos Aires.
Para alcanzar la gloria en Pergamino, Urrutia y Pereira completaron un camino exigente: en semifinales dejaron en el camino a Daria Egorova y María Gómez Pezuela Cano (también en super tie-break), en cuartos superaron en sets corridos a Isabella Barrera Aguirre y Justina González Daniele, mientras que en el debut se impusieron ante la dupla argentina de Agustina Duarte y Emily Zornada.



